amor
Cuatro letras. Un sustantivo masculino singular, que no
admite variación de género, aunque sí de número. Palabra aguda, sin tilde. Con
dos sílabas, a-mor. Eso puede decirse también
de otras palabras, sí, pero el amor es diferente. ¿Por qué? Porque las demás
palabras no expresan el objetivo básico de la vida. Si no fuera por el amor la
vida no tendría ningún sentido, nada que evitara que se transformase en una búsqueda
de alimentos para sobrevivir.
Hay un microcuento (robado del blog de Lucy) que dice “Pensaba conquistar el mundo. La conquistó
a ella. Y el mundo vino detrás.” Muy cierto. El
amor también sirve para motivar a un ser humano a hacer cosas maravillosas. Grandes monumentos como el Taj
Mahal o obras literarias como la de Petrarca han sido creados por amor. El amor salvará tu alma,
dice una canción. Y es verdad. La salvará del sinsentido, la salvará de
transformarse en un animal.
El amor es el nexo en todas las relaciones humanas, entre
parejas, entre familiares, entre amigos. El amor y su búsqueda son lo que nos
marca el camino a seguir en cada momento. Antes de actuar, piensas en qué
consecuencias tiene para aquello que amas. El amor no sólo se da entre
personas, es cierto. Puedes amar un objeto, un animal, una tierra, un lugar,
una canción. Igual que puedes no amar nada. Si no amas, caerás en el egoísmo,
en la rutina, en un sueño del que es difícil despertar.
Aunque el amor no es siempre, ni casi nunca, un camino de
rosas. El amor puede doler, puede desaparecer. Puede que aparezca algo que parezca
amor y que no lo sea, o que el fin del amor sea tan abrupto y duro que traiga
el odio y el arrepentimiento. El odio y el arrepentimiento son dos emociones
que parten de la misma base, el miedo. El amor y el miedo son realmente las dos
grandes emociones, ya que todos los sentimientos caben en ellas. La envidia, el
aprecio, el desprecio, el deseo, esos y todos los demás sentimientos caben en
el amor y el miedo.
Volviendo al tema. El amor no tiene explicación, ocurre de
repente. Puedes amar a alguien a quien hace días odiabas. O a alguien que ayer
no conocías. Y al revés, puedes odiar a alguien que amabas desde hacía años. Porque
su duración puede ser todo lo larga que podamos imaginar. El amor es libre, no
conoce límites. Tiene cosas malas, por supuesto, pero todas se relativizan si
el amor se corresponde.
Es imposible entender el amor, ni si se carece de él ni si
se está lleno de él. Es algo increíble e imposible de concebir. Puede llevar al
deseo de perder la vida, puede llevar a cambiar de pensamiento sobre
absolutamente todo lo que nos rodea. Y sin embargo, todos lo buscamos. Está en
nuestra naturaleza. Desde pequeños, nada más nacer, porque el amor nos rodea
desde el preciso momento en el que el médico nos pone en los brazos de nuestra
madre, bueno, si tenemos la suerte de que un médico atienda el parto cuando
nacemos. Pero eso da para otra reflexión que merece página aparte. Como diría
Michael Ende, esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.
¡Espero que os haya gustado! Os dejo el link al microcuento del blog de Lucy (El sueño de Thyra) y a la canción de Grouplove "Love will Save your Soul"